Carta abierta a la directiva

Buenos días señores directivos, señor Gonzalo Ibañez, anoche no quise escribir nada, porque tampoco sentía nada y esta mañana al levantarme me he dado cuenta de una cosa, la situación es todavía peor de lo que pensaba. Ni indignación, ni cabreo, ni nada,…. indiferencia, y eso es lo peor no sentir ni siquiera el asco hacia los jugadores, hacia lo que hacen, a lo que se ríen de nosotros porque ellos sólo piensan que a final de mes les va a llegar la nómina.

Son las 11:20 de la mañana y no he leído los periódicos, no sé siquiera si Quino ha dimitido o le han echado, o han echado a todos los jugadores y nos hemos quedado con Morán, Juanpe y  Piñeiro.

No se que hace falta, un psicólogo, una bruja, o que se yo. Lo único que sé es que después de haber venido al pabellón en los últimos 5 años, es la primera vez que un grupito de jugadores echa al público del pabellón, porque señores directivos, el público al final del encuentro no dedicó una sonora pitada al equipo, se había ido, y lo han visto ustedes que estaban a pie de cancha.

Sólo se una cosa, mi indiferencia frente a estos tíos me cabrea mucho, ¿existe un reglamente de régimen interno?, si existe,a aplicarlo, y sino a crearlo. Mano dura. En una empresa normal, esta gentuza hubiera ido a la calle. Despido procedente se llama, y los curritos como nosotros seguro que ya lo habrán sufrido alguna vez.

No quiero extenderme más, no tengo ganas, ni siquiera he dicho que perdimos 53-76, es lo de menos, ni siquiera una crónica del partido, ni fotos de las que me han mandado, indiferente, esa es la palabra.

Baloncesto con P

PD: Los aficionados nunca dejaremos de lado al equipo. “You’ll never walk alone”.